1982, a la caza del psicópata

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Montaje fotográfico con portadas de diarios, anunciando la captura de los psicópatas de Viña del Mar (La Estrella, 09/03/1982 – Biblioteca S. Severín)

En los últimos meses, se  han estado llevando a cabo las grabaciones de “Sangre en el jardín”, teleserie nocturna de Canal 13 para el primer semestre del 2014. La producción, será la sucesora de la segunda parte de “Soltera otra vez” y contará en su elenco con figuras tales como Antonia Zegers, Francisco Pérez-Bannen, Cristián Campos, Blanca Lewin, Daniela Ramírez, Mónica Godoy, Alejandro Goic, Mario Horton, Néstor Cantillana y Roberto Farías, entre otros.

Se preguntarán qué tiene que ver este dato con la entrada del blog, y yo les digo que tiene mucho que ver. La trama de la novela se centrará en los crímenes cometidos por los psicópatas de Viña del Mar, los carabineros Jorge Sagredo y Carlos Topp Collins, interpretados por Cantillana y Farías.

No es la primera vez que se ha realizado algo así. Documentales, libros, investigaciones periodísticas, películas y un unitario de TV, han tratado este interesante y a la vez macabro suceso de los ’80. Alejandro Goic contó en una entrevista a Las Últimas Noticias, que después de investigar profusamente el tema para una película, aún “le daba julepe” hablar del tema, en vista de los antecedentes recabados. Estas declaraciones las formuló una vez emitido un capítulo de la serie “12 días” de Chilevisión, en la que encarnó a un gendarme que tenía que custodiar a los ex-policías, mientras esperaban su fusilamiento.

En El Archivo-N, hemos querido ahondar un poco más en los días de Marzo de 1982, en los que se capturó a los psicópatas luego de 2 años del primer crimen. Pero antes de iniciar el relato, queremos dejar en claro que lo que ustedes leerán a continuación, es una recopilación de los artículos de prensa publicados en su momento.

DÍAS DE ETERNA TENSIÓN

Imagen nocturna de Viña del Mar (Foto: 7mocirculo.blogspot.com)

Desde agosto de 1980 que la comunidad de Viña del Mar andaba muy preocupada. Una serie de asesinatos comenzaba a ocurrir por ese entonces en la ciudad jardín, que tenían como patrón común producirse en lugares oscuros, frecuentados por parejas para sus menesteres amorosos. Allí se ultimaba a balazos a los hombres, mientras las mujeres eran violadas y quedando como únicas testigos de los hechos.

Así pasó con Enrique Gajardo, cuyo cadáver fue hallado en El Olivar el 20 de agosto del ’80; Alfredo Sánchez, asesinado el 12 de noviembre; Fernando Lagunas y Delia Apablaza, ambos muertos en febrero de 1981 en el lecho del Marga-Marga; Luis Morales y Jorge Inostroza Martínez, el 27 de mayo; Óscar Noguera y Raúl Aedo, el 28 de julio; y Jaime Ventura y Roxana Venegas el 1 de noviembre.

La prensa entregaba amplias informaciones acerca de los crímenes, generando una sensación de inseguridad en los viñamarinos, como en el resto del país. Carabineros e Investigaciones, abocaban todos sus esfuerzos para dar con los responsables. siendo formada dentro de la policía civil una “brigada anti-psicópata”, encabezada por el comisario Nelson Lillo. Fue precisamente esa brigada especial, la que el 2 de marzo de 1982 anunció al país que se había capturado al temido psicópata.

LA PRIMERA CAPTURA

Portada de La Estrella de Valparaíso - 02/03/1982 (Biblioteca S. Severín)

Portada de La Estrella de Valparaíso – 02/03/1982 (Biblioteca S. Severín)

En la mañana del 2 de marzo, el director de la Policía de Investigaciones, general (R) Fernando Paredes, concurrió al Palacio de La Moneda a informar de la captura del asesino serial de Viña del Mar al ministro del Interior, Sergio Fernández. Al salir, Paredes anunció a la prensa ubicada en el lugar, que se entregaría un comunicado oficial con la identidad del o los detenidos. El jefe policial declaró que el caso estaba resuelto prácticamente en su totalidad, y negó enfáticamente las versiones de prensa que circulaban por ese entonces, en las que se involucraba a miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden.

Versiones extraoficiales indicaban que los detenidos cayeron en Viña hacía ya varios días, luego fueron trasladados a Limache y desde ahí a Santiago. De hecho, causó extrañeza en Limache un espectacular operativo policial acaecido el fin de semana. Los efectivos de la PDI esperaban alguna orden “desde arriba”  para dar a conocer al capturado.

Horas más tarde, se informó de la detención de Luis Eugenio Gubler Díaz, 40 años de edad, al que se le imputa la autoría de 4 homicidios y un delito de lesiones graves y presumiéndose su participación en los otros 6. Según altas fuentes policiales en ese instante, era sindicado como el principal responsable de los sucesos, además de poseerle un revólver Colt, calibre 38, con el que había ejecutado a sus víctimas.

Gubler fue detenido junto a otro sujeto de apellido Martínez, de 23 años de edad, según publicó El Mercurio de Valparaíso al día siguiente. La Estrella confirmó que se trataba de Luis Díaz Sánchez, primo del principal sospechoso. El mismo diario, que por esa época era un vespertino, ese 3 marzo publicó en primera plana fotografías de Luis Gubler, acompañadas del titular “¡AQUÍ ESTÁ!, éste es el sicópata de Viña”.

Portada de La Estrella - 03/03/1982 (Biblioteca S. Severín

Portada de La Estrella – 03/03/1982 (Biblioteca S. Severín)

A partir de ese momento, los dos diarios del gran Valparaíso, pertenecientes a Agustín Edwards, iniciaron una serie de publicaciones con la vida y ocupaciones de Luis Gubler, generando una gran conmoción en la población, al saber que se trataba de un prominente comerciante viñamarino que vivía en el sector de Miraflores, que estaba casado con la hija del ex-alcalde de la ciudad Raúl Herrera y que tenía varios problemas maritales. Además, no se obvió el dato de que fue acompañante o “attaché” de la famosa actriz italiana, Gina Lollobrigida, durante su visita para el Festival de la Canción de 1978.

Al respecto, Gubler diría en la revista Ercilla lo siguiente:

“A raíz de mi detención, cierta prensa se creyó con el derecho, primero, de juzgarme; y luego, de injuriarme y entrometerse en mi vida privada y en la de mi familia. Y sin ninguna limitación, osando publicar las falsedades más increíbles y las injurias más penosas(…)”

LA INVESTIGACIÓN SIGUE

Dibujo con el "modus operandi" de los psicópatas (La Estrella, 03/03/1982 - Biblioteca S. Severín)

Dibujo con el “modus operandi” de los psicópatas (La Estrella, 03/03/1982 – Biblioteca S. Severín)

Después de la detención y posterior incomunicación de Luis Gubler, también se investigó al agente de aduanas Guillermo Morales Anabalón como posible cómplice, disponiéndose para él la retención en las dependencias de la PDI para su interrogatorio. Las diligencias eran ordenadas por el juez subrogante del 4° Juzgado del Crimen de Viña del Mar, Luis Poblete, mientras se reincorporaba la titular, Isabel Ancarola.

Se conocieron más detalles de la detención de Gubler, como su confinamiento por 5 días en Limache (lo que confimaría el gran despliegue policial señalado anteriormente) y el posterior traslado a la cárcel de Valparaíso. El público quería ver con sus propios ojos al acusado, por lo que se producen grandes aglomeraciones en el edificio de los Juzgados viñamarinos.

El 4 de marzo se nombra como Ministro en Visita a la magistrada Dinorah Cameratti, de la tercera sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso. Ese mismo día se exculpó a Guillermo Morales de toda responsabilidad y se informó de un allanamiento a la parcela de Gubler en Limache, encabezado por el general Paredes. En otra arista, se conoció que la esposa de Gubler, Mariana Herrera, había sido internada en la sección psiquiátrica de la Clínica Miraflores. Versiones de prensa indicaban que ella le había dicho a los médicos del recinto que su marido era el psicópata.

El domingo 7 de marzo, El Mercurio de Valparaíso señalaba que Gubler había confesado el asesinato de Fernando Lagunas y Delia González. Luego de matarlos en el lecho del Marga-Marga, de acuerdo a la crónica, el sujeto huyó con rumbo a la capilla del Colegio de los Sagrados Corazones de Viña, en donde se escondió. Allí se habían encontrado rastros de la sangre de Gubler en una casulla sacerdotal. También se consignó el careo con 2 de las testigos de los delitos: Margarita Santibáñez, amiga de Jorge Inostroza Letelier y Luisa Fernanda Bohler; además de un misterioso profesor que había aportado varios datos a la investigación.

En la edición del diario más antiguo del país también se consignaban varias notas al respecto: la publicación de un informe psiquiátrico en el que se revelaban problemas sexuales por parte de Gubler, un acabado análisis de las causas de la psicopatía como enfermedad y de los retratos hablados elaborados por la PDI, que no coincidían con el rostro del hasta ese momento gran culpable. Pero ese domingo todo cambiaría…

UN VUELCO INESPERADO

Portada de El Mercurio de Valparaíso - 08/03/1982 (Biblioteca S. Severín)

Portada de El Mercurio de Valparaíso – 08/03/1982 (Biblioteca S. Severín)

La Secretaría General de Carabineros anunció la detención de dos ex-funcionarios policiales implicados en los crímenes de Viña del Mar. La información fue entregada en una declaración pública leída por el coronel Hugo Valenzuela, secretario general de la policía uniformada; en la que se señala que un cabo y un carabinero durante su salida de franco, habían participado en la comisión de los delitos. Ambos detenidos fueron puestos a disposición de la ministra Cameratti y se les trasladó a la cárcel pública porteña.

El lunes 8, La Estrella de Valparaíso publicaba en su portada las enfáticas declaraciones del abogado Juan Carlos Osorio, miembro del equipo defensor de Gubler encabezado por el jurista Alfredo Mateluna, en la que decía que su defendido quedaría libre de toda responsabilidad y podría salir de la prisión. En efecto, Jorge Sagredo Pizarro y Carlos Topp Collins fueron imputados como autor y cómplice, respectivamente, de los 10 homicidios y de otros delitos anexos: robos, asaltos e intimidación a mano armada.

En vista de lo anterior, Luis Eugenio Gubler Díaz quedó en libertad incondicional por falta de méritos. El receptor judicial, Carlos Valderrama, al momento de notificar la decisión de la ministro en visita le dijo: “Le traigo una noticia muy importante para usted, una muy buena noticia para usted”. Luego de ello, Gubler reaccionó con emoción y firmeza, alistando todo para salir de la cárcel porteña en horas de la tarde de ese día.

En la noche, Gubler y su familia otorgan una entrevista exclusiva al noticiero de TVN, 60 Minutos, en la que declaró que se encontraba feliz de que todo se había aclarado. El padre del exculpado, Luis Gubler Escobar, anunciaba la presentación de querellas por injurias y calumnias en contra de los medios de comunicación que habían publicado informaciones difamatorias contra su hijo.

HURACÁN DE REACCIONES

Nota de La Estrella sobre la disolución de la "brigada antisicópata" de la PDI (Biblioteca S. Severín)

Nota de La Estrella sobre la disolución de la “brigada antisicópata” de la PDI (Biblioteca S. Severín)

El trabajo de la Policía de Investigaciones había quedado en entredicho, literalmente de capitán a paje. Las declaraciones de Fernando Paredes, en las que negaba en absoluto la participación de personal de las FF.AA. o de las policías, se desvirtuaron de tal manera con la detención y confesión de Sagredo y Topp Collins, que no tuvo más remedio que presentar su renuncia a la dirección de la Policía Civil; a la vez que se anunciaba un sumario interno en la institución y la disolución de la brigada de Nelson Lillo.

En la noche del 9 de marzo, el Presidente de la Corte Suprema Israel Bórquez, se dirige al país en Cadena Nacional de Radio y Televisión, recurso socorrido para Augusto Pinochet y los miembros de su gobierno, pero no para la cabeza del Poder Judicial. En este mensaje, el magistrado criticó abiertamente la “apología del delito” que efectúo la prensa en esos días, y de “no respetar a nada ni a nadie” en las crónicas policiales. Algunas frases de la intervención:

“Si la prensa y los señores periodistas realmente buscan y desean una más eficiente administración de justicia, que moderen la publicidad de los hechos delictuosos, limitándolos en lo posible a una objetiva información. Cuando ésta rompe el secreto de las diligencias investigatorias de un sumario, como muchas veces ha ocurrido, precave a los delincuentes comprometidos y les facilita la búsqueda de coartadas y artificios para eludir la acción de la justicia.

Se quejan de falta de información e incurren en este verdadero delito de violación de los sumarios para aventar la publicidad y dar pábulo para que la gente se entretenga con los más horrendos crímenes o incurriendo, a veces, en las más injustificadas imputaciones”.

El Colegio de Periodistas reaccionó con indignación a las declaraciones de Bórquez, solicitando al gobierno que se le conceda una cadena nacional para responder al letrado, la cual se negó.

En tanto, se conoció que Carabineros había dado de baja a Sagredo y Topp Collins el 4 de marzo; que ambos ex-funcionarios estaban sin defensa y que el abogado Alfredo Mateluna, defensor de Gubler, estaba eufórico por la exculpación de su cliente.

Los mismos diarios que habían “crucificado” al empresario, ahora intentaban explicar la nueva situación, buscando de alguna forma librarse de futuras querellas. Ahora se escarbaba en la vida y en las mentes de los ex-policías, declarados reos el 12 de marzo por todos los delitos que se les acusaba.

El final, es historia conocida. Jorge Sagredo y Carlos Topp Collins fueron fusilados en enero 1985. Nelson Lillo fue expulsado de la PDI. Luis Gubler, que después de los acontecimientos abandonó Viña del Mar, falleció producto de un cáncer en el 2005.

Sin embargo, este caso sigue generando más dudas que certezas. ¿Los ex-carabineros fueron en realidad un chivo expiatorio para proteger a los verdaderos culpables? ¿Qué grado de participación pudo haber tenido Luis Gubler en los delitos? ¿Hubo una soterrada pugna entre Carabineros e Investigaciones para ver cuál de las dos policías capturaba primero a los psicópatas? ¿Existió intervención directa del gobierno militar, más allá de la denegación de los indultos?

Son interrogantes que surgen al profundizar en los escabrosos detalles de los crímenes de Viña del Mar, un asunto complejo de abordar hasta el día de hoy.

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31 comentarios en “1982, a la caza del psicópata

  1. Lo primero que diré es que tu blog es de gran nivel. La investigación profunda que hiciste de este caso, tu manera de escribirlo y las imágenes y citas que pusiste, parecen de un periodista (titulado por supuesto, tomando en cuenta que estás en primer año).
    Me gusto mucho esta entrada, no por que sea de psicópatas, sino por la cantidad de información y el relato cronológico detallado que hiciste.
    Bastante macabros los crímenes cometidos, y aún más la manera de resolverlos, porque queda en la duda latente en nuestras cabezas si realmente fueron Jorge Sagredo Pizarro y Carlos Topp Collins los culpables de los asesinatos y no otra mentira de la prensa.
    Realmente me gusto mucho tu blog c: tienes un gran futuro como periodista.

  2. ¡oh que exhaustiva investigación!, este blog está muuy bueno, relamente me gusta la manera en la que comentas las cosas, sigue así.

  3. Hoy, existe demanda civiles llevada a cabo por el hijo de don Luis Gubler Díaz en contra de Nelson Lillo Merodio. También se le esta investigando su participación en casos de DDHH, en la perpetración de homicidio y secuestros, de igual forma ante tribunales del crimen se investiga su participación en el homicidio del comisario de la PDI, Luis Colombo Morales, hecho acaecido en 1970.
    Existen en el caso “Colombo” numerosos antecedentes que prueban de una gran conspiración y asociación ilícita para ocultar este crimen, perpetrado por agentes estatales de la PDI. Se encuentra en avance una demanda en contra del estado de Chile presentada por la familia del comisario ante la Corte Interamericana de DDHH de la OEA, por denegación de justicia. Es indispensable llegar a la verdad en este caso, ya que se trata de un encubrimiento y obstrucción a la justicia por parte de la PDI, que mantiene la hipótesis del suicidio del comisario Colombo, todo esto, pese a las nuevas evidencias descubiertas.
    Fono 09/81997078

  4. me tocó vivir en esa época y la declaración de la esposa , quien encontró botas con barro y pasamontañas fue motivo de movilización de la familia Gubler para declararla insana. En muchas personas causó esto impotencia y desazón porque se supo que ella era hija única y sus padres ya no existían para defenderla. Nunca supimos más de ella. No cabe duda de que los ejecutados eran culpables, pero habían cerebros que los dirigieron.

    • Encuentro que desconoces muchos hechos de este caso para acusar a alguien así… podrías investigar más del contexto, de nelson lillo que realizaba arduas torturas y manipulaba psicológicamente a los ‘culpables’

  5. ¿Es increíble cómo, leyendo el blog, se puede retroceder en el tiempo. se sabe que, según el peritaje del FBI, el arma percutada era la de Gubler. ¿Se sabrá alguna vez la verdad? Gubler ¿era hijo del dueño de la Sudamericana de Vapores?

  6. Es increíble cómo, leyendo el blog, se puede retroceder en el tiempo. se sabe que, según el peritaje del FBI, el arma percutada era la de Gubler. ¿Se sabrá alguna vez la verdad? Gubler ¿era hijo del dueño de la Sudamericana de Vapores?

  7. Está recontra dicho que Gubler era el hijo del dueño de la Sudamericana de Vapores, el mismo que prestó algunos de sus barcos para que el gobierno militar pudiera practicar torturas, ejecuciones y demases, en el puerto de Valparaíso. Me parece muy raro que con tanta evidencia (como el arma, retratos, etc), declaraciones de su misma esposa (donde decía que había encontrado los zapatos y pasamontañas), el inculpado haya salido libre… ¿será que el gobierno de turno tuvo alguna participación en que éste personaje saliera libre?, ¿será que Pinochet le devolvió el favor a Gubler padre?. Hay muchas interrogantes en este caso, por lo menos yo, que no viví esa época y que sólo he revisado testimonios y me he guiado por lo que me han contado personas que saben acerca del caso, siento que hay bastantes cabos sueltos.

  8. Coincido contigo Hernan, es muy confuso todo el asunto, sobretodo bajo los antecedentes del gobierno en dictadura…. Dicen que Televisión Nacional, que en Viña tenía una programación distinta a la de Santiago, transmitió la amenaza de Luis Gubler al gobierno en vivo y en directo, es verdad esto?…., dónde Luis amenazó con develar los barcos que se utilizaron para arrojar los cadáveres de los detenidos desaparecidos, Más aún, por que Monica Madariaga (que dicen fue la amante de pinochet) puso su renuncia después de su viaje a EEUU a mediados de los 80’s cuando vio a Sagredo y Collins viviendo en EEUU y con parejas gringas??? … osea jamas los fusilaron!!! … me encantaría saber la verdad de esta y otras tantas incógnitas durante este puto gobierno, que hizo el Chile que tenemos hoy, para bien o para mal……

  9. pauline, no creo qeu fuese amante de pinochet…imposible…,bueno pudo haber tenido recaídas…en todo caso yo escuché hablar bien mal de sagredo…por otro carabinero, en el años 85…los socópatas, todavía tienen herederos… y son tan iguales y sinverguenzas…eso…

  10. Aún recuerdo ese caso. Fue espeluznante. Igualmente, siempre me quedó la duda de si L.Gubler estaba involucrado o no, dado que habían varios elementos que lo inculpaban incluso su esposa lo involucró. Salió libre de polvo y paja y desapareció de los diarios y la TV. La verdad es que siempre quedó la duda en el aire. Bueno el blog, pero pienso que daba para más, no soy periodista pero tal vez faltó profundizar en las razones, versiones y testimonios que inculpaban a LGD, la opinión pública quedó muy confundida con este caso.

    Saludos

  11. Muy bueno el blog, sólo que falta una información muy importante: En una entrevista que causó mucha controversia en la época, Mónica Madariaga, abogada y Ministra de Pinochet, asegura que en un viaje que hizo a USA se encontró con los carabineros que supuestamente habías sido fusilados (Collins y Sagredo). Estos vivían allá con esposas norteamericanas y no eran precisamente fantasmas ni espíritus reencarnados. Por esa razón apenas llegó a Chile encaró a Pinochet. Esa entrevista es muy interesante. Yo la leí con mis propios ojos y quedé de una pieza porque hasta la fecha me había creído todo lo que había publicado El Mercurio… Por qué se montó todo ese show? A quién o quienes se quizo proteger?
    Lástima que la Sra. Madariaga ya no esté para relatarnos ese episodio que le tocó vivir en EEUU y donde tuvo la oportunidad, no sólo de ver a los protagonistas de esta historia, sino de conversar con ellos…

  12. Yo conocí a Mariana Herrera y no era loca, y fue cierto lo que dijo en la Clínica Miraflores cuando ingresó con una crisis de pánico. Ahora si ella lo creía o no, nunca se sabrá

  13. Carece de realidad, el decir, que Madariaga, habría visto a Sagredo y TopCollin en otro pais, alguien habría dado un respuesta o habría entregado fotografías, etc.
    El problema en chile es nuestro aparato judicial y su ayudante la PDI, ahí es donde el sisteme se encuentra maleado.
    La justicia no ha podido esclarecer muchos crimenes, que se encuentran encubiertos por la propia PDI. se deben tener como ejemplos los siguientes casos que se encuentran sin haber sido solucionados: Caso Anfruns, Alice Meyer, Gervasio, Delfín Díaz, Jorge Matute, Aurelio Sichel, Emilio Colombo, Luis Bustos Marchant, Caso sicópatas de Viña, que no quedo del todo claro, en donde quedaron crímenes sin resolver, lo que también ameritaría, por parte de todas las víctimas de una demanda ante cortes internacionales de justicia, ya que el estado chileno, no ha tenido la capacidad de aclarar estos sucesos, o más bien, los ha encubierto.
    COVEMA, enlodaba a Investigaciones.

    El conductor policial del Servicio de Investigaciones, Celso Quinteros Martínez, fue quien desde Buenos Aires, Argentina, en declaración jurada confiesa y entrega información que vincula a la institución en el secuestro, torturas y apremios ilegítimos a los estudiantes de periodismo Cecilia Alzamora, con resultado de muerte para José Eduardo Jara. El director de Investigaciones, 1980, Ernesto Baeza, dio la orden de conformar un comando con los mejores policías de la institución para investigar el asesinato del coronel Roger Vergara. Para tales efectos reclutó al comisario de la Brigada de Homicidios, José Opazo. Esa noche, José Opazo armó su equipo. Allí estaban Vidal, Silva, González, Brusset, Maturana, Salazar, Valenzuela, Rojo, Céspedes, Castro, González. Cuando Opazo volvió al cuartel central, el director de la policía civil, el general ® Ernesto Baeza, lo llamó a su despacho para comunicarle que también se sumaría al trabajo un equipo de la Brigada Investigadora de Asaltos, “la BIA”, al mando de Nelson Lillo Merodio, tan talquino como Opazo. Entre los convocados figuraban también: Rodríguez, Moscoso, Ramírez, Vega, Navarro, Díaz, Figueroa, Riveros…, casi todos con experiencias obtenidas al investigar los asaltos bancarios perpetrados por el MIR. El viernes 1° de agosto una mano anónima depositó en el correo una carta que llegaría cuatro días después al vespertino “La Segunda”: “Señores, ante la incapacidad de las fuerzas de seguridad y de policía, con esta fecha hemos formado el Comando de Vengadores de Mártires (COVEMA). Asumimos las responsabilidades que ustedes y la sociedad han eludido. Dios y Patria”, decía la nota. Estaba escrita en un papel pequeño, con la tipografía de una máquina ubicada posteriormente en los subterráneos del cuartel central de General Mackenna. Tiempo después, señala en su declaración, Celso Quinteros: “Julio Rada (subdirector de Investigaciones), junto al abogado Marcelo Cibie, me instruyen como debía de dar mi declaración ente el tribunal, que se encontraba investigando los secuestros y la muerte del señor Jara. A la reunión con el señor Rada, que debía acudir, me la notifico el señor Nelson Lillo, fue la única vez que Lillo me trato con respeto”. José Opazo fue procesado y condenado junto al señor Rodríguez. Nelson Lillo fue trasladado a la Comisaría de La Florida. El subdirector Julio Rada había venido trabajando con Nelson Lillo (hombre de confianza de Rada) desde la Brigada Móvil, Asuntos Especiales, desde Mayo de 1968 y hasta el año 1982, tiempo en que Lillo es dado de baja por el nuevo Director de Investigaciones, General ® Fernando Paredes, debido a los malos y fallidos resultados en la investigación del denominado caso “Sicópatas de Viña”. Crímenes ocurridos entre 1980 y 1981 en Viña del Mar. En los numerosos procesos por violaciones a los derechos humanos, aparecen también otros detectives implicados; entre ellos está Juan Fernando Romero Moran, inspector, acusado en el 19 J. C. de Santiago, como autor del homicidio de Carlos Emilio Collao Sarpi, ocurrido el 10 de Noviembre de 1985.

    El 18 de Julio de 1970, es asesinado en un céntrico departamento de Santiago, el detective Emilio Colombo Morales, quien perteneció a la Brigada Móvil (Asuntos Especiales). El suceso fue caratulado por la institución como “SUICIDIO”. En investigaciones posteriores realizadas por la familia del policía, se ha logrado establecer que en el caso “COLOMBO”, ha existido una conspiración para ocultar el homicidio del policía, situación que ha sido denunciada ante la Comisión Interamericana de derechos Humanos (CIDH) de la OEA, contra el Estado de Chile, por denegación de justicia y por existir en este caso participación de agentes del estado chileno. También, se esta llevando a cabo una nueva investigación por parte de la judicatura en Chile.

    En investigaciones realizadas por Milton Colombo Astroza, hijo del detective, se pudo tener acceso al “sumario administrativo”, realizado por la PDI. En la ocasión se pudo constatar fehacientemente la existencia de una conspiración y encubrimiento en torno al caso que se caratulo como “suicidio”. En el sumario se encuentran pruebas y pericias que nunca fueron entregadas al tribunal sustanciador de la causa (5° Juzgado del Crimen de Santiago”. Por otra parte, se pudo establecer la sustracción de seis fotografías del sitio de suceso, que se encontraban adosadas a este expediente institucional y que serían concordantes con la confesión de Nelson Lillo Merodio (30 años después). En estas declaraciones Lillo Merodio, entrega información relevante del sitio de suceso, describiendo detalladamente lo observado por él y que sin duda se conjugarían con las fotografías faltantes en el sumario de la policía de Investigaciones. Esta nueva investigación la llevo a cabo el Departamento Quinto de la PDI, siguiendo la orden de investigar del Director Nelson judas Mery Figueroa

  14. General

    Agentes del Estado habrían tapado homicidio: cuestionan a la PDI por muerte de policía en 1970

    Por Verdad Ahora | 06-02-2014 – 20:55 | Valoración: 1

    El 18 de julio de 1970, al interior de un céntrico departamento de la capital, un disparo acabó con la vida del detective Luis Emilio Colombo, admirado miembro de la Brigada Móvil de Asuntos Especiales de Investigaciones. Desde entonces la policía ha manejado el caso con hermetismo, caratulando la muerte como un suicidio y negándose a entregar mayores antecedentes a la familia.

    Un hijo, Milton Colombo, no ha descansado en sus esfuerzos para llegar a la verdad, afirmando que su padre fue asesinado para proteger a sujetos intocables en Investigaciones. La viuda Ana Astroza manifiesta que su esposo le advirtió, días antes, que si algo le ocurría ésta debía escapar. Un antiguo colega, el detective primero Osvaldo Pascual, duda que Luis decidiera poner una bala en su cabeza y plantea, incluso, la posibilidad de que “personas de renombre” estuvieran presentes esa noche en el misterioso Nº 216, departamento 705, de calle Presidente Bulnes.

    Ocultamiento de la evidencia

    Con desilusión reaccionó la familia, en diciembre de 2013, cuando la Policía de Investigaciones, al mando del prefecto general Marcos Vásquez Meza, se negó a entregar la totalidad del sumario interno por la muerte de Colombo, realizado en 1970, violando así la Ley 20.285 sobre Acceso a la Información Pública.

    Para Milton Colombo, lo anterior se debe a que se habría constituido, en el seno de Investigaciones, una asociación ilícita destinada a encubrir el homicidio de su padre, la cual se mantendría intacta hasta la actualidad.

    Como explicó a Verdad Ahora el también autor del libro “Mis investigaciones sobre la mafia”, la familia del detective fallecido envió en 1999 una carta al director Nelson Mery Figueroa, quien instruyó, a raíz de nuevos antecedentes, la realización de otro sumario a cargo del funcionario del Departamento Quinto, Daniel Candia Ortiz. En dicha ocasión se logró descubrir que a la investigación original del año 70, adosada a la carpeta de Luis Emilio Colombo, se le habían sustraído el dibujo planimétrico, y seis fotografías capturadas en el sitio del suceso por el perito Alonso Lillo Díaz, hecho que habría sido informado por Candia a Mery, sin obtener una respuesta satisfactoria.

    La desaparición de las fotografías se conjuga con la declaración entregada en la investigación por el detective Nelson Lillo Merodio, el primer policía en llegar al sitio del suceso junto al detective Osvaldo Pascual, con quien patrullaba a esa hora las calles de Santiago. Lillo declara haber entrado al departamento y observado en el baño, a casi tres metros del cuerpo, abundante sangre salpicada y coagulada en el espejo, murallas y suelo. Es justamente esa situación la que aparecería en las imágenes robadas, según cree la familia.

    Consultado en la segunda investigación, Lillo se mantuvo apegado a su versión, momento en el cual Candia le señaló que era imposible que Luis Emilio Colombo se disparara en el baño, ya que había muerto de un disparo fatal a la sien, y su cuerpo se hallaba a una distancia considerable de la sangre descrita, sin poder haber retrocedido por el pasillo. “Lillo manifiesta entonces que no puede interpretar lo observado por él”, explica Milton Colombo.

    El ex detective Nelson Lillo, testigo clave.

    Las dudas también recaen sobre el departamento de calle Presidente Bulnes, el cual, según señaló una fuente consultada por Verdad Ahora, operaba como un prostíbulo al cual asistían altos funcionarios de Carabineros e Investigaciones, entre ellos el “Chueco” Oviedo. “A ese lugar llegaban las mejores mujeres de Santiago”, afirma un ex policía que concurría a las fiestas. Tiempo después, el inmueble comenzó a ser utilizado por el Círculo de Tenientes Coroneles de Carabineros en Retiro.

    Testigos se retractan

    La versión oficial de Investigaciones sostiene que, en estado de ebriedad, Luis Emilio Colombo tuvo un altercado sentimental con la prostituta Raquel Caro Herrera, a la cual habría alcanzado con un balazo en el glúteo poco antes de quitarse la vida, cuando ambos estaban solos. La PDI utilizó a dos testigos que señalaron haber bebido grandes cantidades de alcohol junto al policía, horas antes del hecho, individuos que, según cuenta Milton Colombo, le confesaron personalmente haber sido inducidos en su declaración por un funcionario de la institución llamado Jorge Alcaíno.

    “Lo importante de esto es que, con el correr de los años, pudimos conversar con el periodista Antonio Freire, que era compadre de mi padre, y nos manifiesta que esa noche estuvo con él cenando mariscos donde los hermanos Azócar, y lo deja a eso de las 12:30 horas en Morandé con Agustinas”, señala Milton.

    Agrega que, curiosamente, el periodista ‘Toño’ Freire, productor de televisión y autor del libro “La última arenga de Salvador Allende”, se niega hoy a declarar dicha versión a la justicia, pese a haberlo reconocido en dos oportunidades a la familia Colombo Astroza y a terceros. “Yo diría que Freire tiene algo más que ocultar”, afirmó enfático nuestro entrevistado.

    Ya que la PDI se rehúsa a entregar copia íntegra del sumario interno, las declaraciones que hicieran algunos funcionarios de Investigaciones de la época, como Pedro Bravo Herrera, Carlos Vuchini Silva, Ricardo Aravena Sepúlveda y Ventura Jiménez Gutiérrez, permanecen en el más absoluto secreto.

    Un documento del proceso administrativo al que tuvo acceso Verdad Ahora, constata que también figura como declarante un tal “Quintín Romero González”, nombre que se asemeja al del famoso detective Quintín Romero Morán, ex colega de Luis Emilio Colombo, y quien estuvo presente en La Moneda con Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. Consultado al respecto, Romero señala que dejó de trabajar con el padre de Milton antes del presunto suicidio, por lo que no declaró en el sumario.

    El periodista Antonio Freire.

    La escasa colaboración que la PDI ha tenido en el caso de su padre, afirma Milton Colombo, se parece bastante al comportamiento desplegado en la investigación sobre la muerte de Juan Bustos Marchant, prefecto de Valparaíso que en mayo de 1974 falleció de un disparo a la cabeza, presuntamente auto infligido, según la versión oficial que entregó la policía civil.

    “En ese caso se pidieron antecedentes a la PDI para que entreguen el sumario interno que ellos guardan celosamente, sin embargo, respondieron al Ministro en Visita que éste se encuentra en muy malas condiciones, y que el expediente se volvería a hacer”, dijo Milton.

    “Me dejaron abandonado”

    Entre las hipótesis que maneja la familia Colombo Astroza se plantea que el detective pudo haberse enterado de algo que lo condenó a morir. Ello en relación a las tareas de inteligencia que le tocó desempeñar como integrante de la Brigada Móvil de Asuntos Especiales, justo cuando el país comenzaba a ser invadido por la desestabilización de grupos de extrema derecha en la forma de atentados de bandera falsa, financiados por la CIA, la cual mantenía estrechos vínculos con algunos jefes de Investigaciones.

    En este sentido, la viuda Ana Astroza recuerda un comentario que hiciera su ex marido sobre el antiguo director de la PDI, Emilio Oelckers Hollstein, después que éste falleciera en un supuesto accidente aéreo el día 26 de mayo de 1969. “Él no era una blanca paloma”, dijo Colombo a su esposa. Antes de morir, el policía también manifestó a la mujer que sus colegas “lo habían dejado abandonado”.

    Producto de todas estas suspicacias, la familia decidió presentar, con el patrocinio del abogado Raúl Rencoret Urbina, su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, buscando clasificar la muerte de Luis Emilio Colombo y el posterior encubrimiento que hicieran agentes del Estado como un crimen de lesa humanidad. Los antecedentes, entregados en Washington, están siendo actualmente revisados por juristas.

    Sobre este caso también se encuentra un proceso abierto en el 34 Juzgado del Crimen de Santiago, a cargo de la jueza Cheryl Fernández Albornoz.

    Si usted posee información que pueda ayudar a la justicia, no dude en comunicarse con nosotros a través de nuestro formulario de contacto.

    En julio de 2013, Milton Colombo entregó los antecedentes al ex subdirector de la PDI, Juan Baeza, sin que a la fecha existan avances.

  15. El periodista ricardo lolas que fue el que estuvo en las ultimas horas de vida que tuvieron jorge sacredo y topp collins asegura que ellos si fueron fusilados. Y desmiente rotundamente en la teoria de que los psicopatas estaban en estados unidos. De hecho existe un video donde el periodista cuenta su historia en el canal de megavision.

  16. quien sabe que paso con las victimas que sobrevivieron al ataque de los sicopatas y con la familia de carlos top collins, he gogleado y no en cuentro nada

  17. Lo cierto, es que en estos sucesos existieron más personas implicadas, fuera de los dos Carabineros.. Estos casos, bien podrían ser re investigados nuevamente, porque en realidad se trataría de casos en donde existieron VIOLACIONES de derechos humanos, toda vez, que estos casos fueron llevados como buenos ejemplos de ANTIPROCESOS, en donde existe hasta hoy serios encubrimientos, donde no se obtuvo la verdad real ya que no se castigo a aquella asociación ilícita. Los familiares y victimas de esa banda merecen justicia. La justicia se encuentra en deuda con estos casos, nuevamente, como en tantos otros. Por último, se puede deducir que la PDI se involucro en este encubrimiento.. Esta es la verdad lógica.

  18. Raro, todo muy raro, toda una brigada de investigación se equivocó?,que extraño como se pueden llegar a confundir expertos cuando las dudas recaen en gente con influencias y poder. Raro.

  19. Excelente, información y muy completa; la verdad es que este caso yo no lo conocía hasta que me puse ha ver la sería de canal 13 y por supuesto me llamó mucho la atención y me puse buscar cual era la verdadera historia, dado que claramente la serie no la pueden hacerla tal cual, ya que no se sabe la verdad completamente y por no pasar sobre a los supuestos inocentes que la justicia falló en ese tiempo. De todos modos cae de maduro que en esto hubo una o unas cuantas manos negras como todo en esa poca.

    Que suerte que ese tiempo paso en Chile ( espero) y la gente hoy por hoy lucha y exige sus derechos.
    Muy interesante!!!

  20. Yo he tratado de seguir este caso desde sus inicios y nada me convence todo es extraño pero dentro de todas sus incognitas creo que la pieza clave era la esposa de Gubler ¿ que ocurrio con ella,esta viva, fallecio, estuvo internada en una clinica siquiatra, quien la interno ,salio de esa clinica , cuando salio, recordemos que todo partio cuando ella denuncio a su marido, pero cuando el salió que pso con ella, seria exelente que si alguna persona sabe algo de todas estas interrogantes las hiciera saber

  21. Me extraña de sobremanera la absoluta desaparición de la esposa de Gubler y que fué de ella cuando su esposo salió en libertad y porque en la actual novela ponen como heroe al policia que se sabe era un reconocido torturador todo esto tiene olor a “tongo” como tantas cosas en nuestro pais

  22. Mariana Herrera cónyuge de Gubler, efectivamente estuvo internada en clínica siquiátrica, anulo su matrimonio con Luis Gubler. Se volvió a casar. Gubler posteriormente tuvo una nueva familia e hijos.
    Existe un libro escrito al final del proceso de fusilamientos, que detalla entre otros antecedentes “acusadores”, que las enfermeras que cuidaban a Herrera habrían difundido que Mariana, les habría manifestado de Gubler era el sicópata, ya que ella misma habría descubierto pruebas que inculpaban a su marido, lo que le provocaría ser internada en el centro especializado… Ver libro ” Sicópatas de Viña, El Club del Crimen”. Autor señor Alcalde llegó a contar con 60 libros publicados.
    Sigan informándose e investigando, en estos crímenes existieron personas involucradas que gozaron, quizás hasta ahora de esa impunidad cómplice ayudada por el poder judicial que al día de hoy no ha sido capaz de aclarar.

  23. Gracias a don Manuel Acuña por aclarar lo de la esposa de Gubler y en relación a lo de la negligencia del poder judicial , me llama la atención que la PDI no se preocupe en lavar su imagen tan a mal traer sobre todo en esa epoca en que hacian lo que le convenia a los partidarios de la dictadura

  24. Anoche ví el últmo capítulo de la serie del trece y vinieron a mí imágenes horrorosas de aquel fusilamiento en Quillota esa madrugada de verano, yo recién tenía 12 años y esa noche la ciudad completa no durmió escuchando la radio Cooperativa en directo, era tan detallado el relato del periodista que podías sentir que estabas en el patio aquel… la manilla del reloj casi no avanzaba, hasta que por fin, se escuchó el ruido ensordecedor de los disparos y luego el silencio sepulcral y la angustia que tenía bloqueda y que anoche… una vez más me invadió….

  25. En base a denuncia realizada al Director PDI, Nelson Mery, aportándose a esta dirección, un sin número de pruebas en torno a la aclaración del homicidio cometido por agentes de esta misma institución, en contra del detective Luis Emilio Colombo Morales, perpetrado en 1970 y que funcionarios PDI montaron como un suicidio. Es así que, Mery Figueroa y Candia Ortiz, junto a agentes del departamento V de la PDI, realizaron nuevamente una flagrante obstrucción a la justicia, robándose fotografías y croquis del sitio del suceso, pues estos eran concordantes con la confesión de Nelson Lillo Merodio, Prefecto en (R), esos nuevos antecedentes presentados por la familia del detective daban un vuelco a la versión oficial, pero por existir ex policías involucrados en el ilícito, Nelson Mery, Daniel Candia y Nelson Lillo, deciden asociarse nuevamente, encubriendo lo que realmente sucedió en este crimen

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