La tragedia del Aeronor en La Serena

Imagen de los daños ocasionados por el accidente en Alfalfares (Foto: El Día, Sección Periódicos - Biblioteca Nacional)

Imagen de los daños ocasionados por el accidente en Alfalfares (Foto: El Día, Sección Periódicos – Biblioteca Nacional)

El fin de año de 1982 iba a ser como todos, salvo por los efectos de la crisis económica que se detonó ese año. Aún se oían los lamentos de la hinchada futbolera por la perdida final de la Copa Libertadores, en la que Peñarol de Uruguay le arrebató, en el último minuto, el título continental a Cobreloa en el Estadio Nacional.

A principios de diciembre el país se preparaba para la Quinta Teletón, aquella que sería la última en realizarse, de acuerdo a los cálculos de Don Francisco. Y en la IV Región de Coquimbo, en cada ciudad y pueblo se preparaban actividades que recauden fondos para la obra solidaria. Sin embargo, un día antes de iniciarse las 27 horas de amor, una trágica noticia conmocionó a La Serena y a todo el país.

Esta es la historia del accidente del vuelo 304 de Aeronor, en La Serena, el 9 de diciembre de 1982.

AERONOR, UN NUEVO COMPETIDOR

Avión Fairchild F-27 de Aeronor, hoy en el Museo Nacional de la Aeronaútica y el Espacio (Foto: wikia.com)

Avión Fairchild F-27 de Aeronor, hoy en el Museo Nacional de la Aeronaútica y el Espacio (Foto: wikia.com)

Transportes Aéreos Norte-Sur se fundó en septiembre de 1977, comenzando a operar en marzo de 1978, dentro del mercado aeronaútico dominado por LAN Chile y LADECO. Su flota estaba compuesta por 3 aviones modelo Fairchild F-27 y cumplía funciones de distribución de los diarios de la capital en las ciudades del Norte del país, ya que su principal accionista era el Consorcio Periodístico de Chile (COPESA), por esos años dirigido por Germán Picó Cañas. Su hijo, Germán Picó Domínguez, era el CEO de Aeronor en 1981.

Además ofrecía servicios de transporte de pasajeros para las ciudades de Arica, Iquique, Calama, Antofagasta, El Salvador, Copiapó, Vallenar y La Serena, desde Santiago. En 1981 había duplicado su flota de Fairchild, al comprar modelos de segunda mano a otras aerolíneas nacionales. El 20 de abril de 1979, sin embargo, la empresa había sufrido un primer accidente, cuando uno de sus aviones despegaba del viejo Aeropuerto Cavancha, de Iquique, cayendo en el sector de Playa Brava. Pasajeros y tripulación resultaron ilesos.

La misma suerte no se corrió en 1982…

ALFALFARES, 9-D

Video preparado por El Día de La Serena en enero del 2012, respecto del accidente de Alfalfares

Eran las 9:40 am del jueves 9 de diciembre de 1982. A esa hora despegaba el Fairchild F-27, vuelo 304 de Aeronor, desde el Aeropuerto de Los Cerrillos en Santiago y con destino final Antofagasta. A las 10:25 horas, el avión ya divisaba la ciudad de La Serena, a donde debía hacer una de las escalas presupuestadas en el viaje, junto con la ciudad de Copiapó.

A esa misma hora en el Aeródromo de La Florida, terminaba un exitoso simulacro de emergencia, que cerraba un curso dictado a bomberos serenenses y de Coquimbo, como al personal técnico y enfermeras del terminal aéreo regional. El ejercicio contempló una llamada ficticia de una aeronave con uno de sus motores en llamas y problemas en el tren de aterrizaje, pidiendo a la torre de control el permiso para aterrizar a un costado de la pista.

El Comandante de la FACH en La Serena, Arturo Silva, catalogó como positivo el operativo, en atención a la respuesta entregada por los participantes. En declaraciones entregadas a Canal 8 UCV de La Serena, el objetivo era evaluar “los tiempos de respuesta ante una situación real, que ojalá nunca se presenten, pero tenemos que estar preparados para ello”.

5 minutos después, lo practicado en el simulacro debía ejecutarse de verdad. Antes de aterrizar en la ciudad de las papayas, el vuelo 304 sufrió un desperfecto en el motor izquierdo, ante lo cual el piloto de la nave, Óscar Erlandsen, decide hacer un aterrizaje forzoso y cayendo en la parcela 6 del sector Colonia Alfalfares. El avión se deslizó por 200 metros hasta estrellarse contra una pirca que dividía las parcelas y explotar.

El equipo del Canal 8, compuesto por la periodista Silvia González y el camarógrafo Guillermo Muñoz, fueron unas de las primeras personas en llegar al lugar del impacto, haciéndolo 10 minutos después los entes de seguridad. El panorama que registró el lente de Muñoz era desolador: los restos del avión estaban prácticamente pulverizados, sólo quedando en pie la cola del avión.

El humo era visible desde La Serena y Coquimbo, mientras se sumaban a la labor de bomberos, enfermeras y personal de rescate aeroportuario, efectivos de la FACH, Carabineros y el Ejército. La investigación la llevó a cabo el fiscal miltar Luis Valencia, quien decretó el retiro de los restos mortales de pasajeros y tripulación, previa coordinación con la Aviación. No hubo sobrevivientes. Los camiones del Ejército llevaron los cadáveres a las morgues de los hospitales de La Serena, Coquimbo y el Cementerio General de la capital regional.

Portada de El Día de La Serena - 10/12/1982 (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

Portada de El Día de La Serena – 10/12/1982 (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

LAS VIDAS QUE SE FUERON EN EL AVIÓN

Listado de las víctimas fatales, publicado por El Día de La Serena (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

Listado de las víctimas fatales, publicado por El Día de La Serena (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

A las 15:00 horas se entregaba en Santiago, la lista de los pasajeros del avión siniestrado. Dentro de la nómina se encontraba Silvia Pinto, destacada periodista nacional y que debía viajar a Copiapó en su calidad de asesora de prensa del Banco de Crédito e Inversiones (BCI); y el arquitecto Mario Moreno, esposo de Silvia Ceballos, mujer símbolo de la Primera Teletón en 1978 y que trabajaba como locutora de continuidad en Teleonce, hoy Chilevisión.

Las hermanas Margarita y María Contreras Tapia, venían a conocer La Serena, provenientes de Viña del Mar y Las Cabras, en la región del Libertador Bernardo O’Higgins. Desde Copiapó llegó un grupo de comerciantes para identificar los restos de su colega, Andrés Romero; a su vez que eran identificados los restos de Viviana Solar y su hijo de 2 años, Pedro Simunovic Solar, quienes iban a Antofagasta.

Una de las historias más impactantes fue la de Lenka Gajardo. Ella era funcionaria del hospital de la Oficina Pedro de Valdivia, casada con Héctor Bruna Paredes y había viajado a Santiago con motivo de la enfermedad de uno de sus hijos, Héctor, de 3 meses. La acompañaba su madre, Ermelinda Cubillos y Cinthia, hija de Lenka, melliza de Héctor. Los voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Coquimbo se impactaron hasta las lágrimas, al ver los restos calcinados de aquella madre y sus retoños.

También iban en el Aeronor: Patricia Muñoz, Hugo Martínez Muñoz, Alfredo Riquelme, Raúl Forne, Ginter von Osten, Bruno Kirstein, Margarita Hanbum, Ricardo de la Sotta, Gertrudes Vizcarra, Juan Carlos Orellana, Mauricio Lamig, Sergio Carvacho, José Aguirre, Emilio Canessa, José Celedón, Leslie Geiger, Edgardo Beckmann, Octavio Rocha, Federico Rodríguez, Noan Gavish, Marta Gallardo, Marino Mandacovic, Pablo Aguirre, María Sepúlveda, Gloria Sánchez, María Loreto Courbis, Francisco Javier Courbis, María Soledad Jara, María Inés Lamas y Berta Briones.

La tripulación era compuesta por el piloto Óscar Erlandsen, el copiloto Mario Fragiola y las azafatas Marta Martínez y Elisa Palacios.

LA INVESTIGACIÓN

Tan rápido como se produce el accidente, comienza a especularse sobre las causas del mismo. Los comandantes de la FACH, Arturo Silva y Pablo Canales, eran los instructores del sumario para esclarecer el origen de la tragedia.

Las primeras versiones de prensa, difundidas por radioemisoras de Santiago, querían relacionar el simulacro con la tragedia aérea. El vespertino La Segunda, decía que las condiciones climáticas eran perfectas, pero el humo posterior al ejercicio había dificultado la visual del comandante Erlandsen.

La misma publicación daba inicio a la “teoría del chupón”, que al día siguiente amplió La Tercera, cuyos dueños eran los mismos de Aeronor: el avión realizaba un vuelo sin contratiempos, hasta que pasa por el sector de Alfalfares, “se chupa” debido a una corriente descendente generada por el fuego prendido para el simulacro que quema el oxígeno del aire, por lo que cae directamente a tierra al no haber sustentación alguna para el vuelo. Según La Tercera, no se registró comunicación desde el Aeronor a la torre de control.

Cabe señalar que estos recortes de prensa se incorporaron dentro del sumario de la Dirección General de Aeronáutica Civil, y que se publicaron en un reportaje del sitio especializado en actualidad de la aviación, ModoCharlie.

Por su parte, el diario El Día de La Serena hacía eco de las declaraciones del superintendente de Bomberos de La Serena, Alberto Casanga Wilson (también comentarista deportivo del Canal 8), que desmentían la información entregada desde la capital. El simulacro finalizó a las 9:55 AM, hora en que se sofoca el fuego del ejercicio.

A las 10:10, el superintendente y el resto de autoridades parten a la oficina del jefe del aeropuerto para realizar la evaluación pertinente. Estando dentro de la reunión, se recibe una comunicación de la torre de control que informaba de una emergencia real, tratándose del Aeronor.

Portada de El Día de La Serena - 12/12/1982 (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

Portada de El Día de La Serena – 12/12/1982 (Foto: Sección Periódicos, Biblioteca Nacional)

El 14 de diciembre El Día publica que después de realizarse el simulacro, aterrizan dos aviones de la empresa local Aeroguayacán, a las 10:04 y 10:10 AM. Testigos señalaban al matutino regional que el tren de aterrizaje del Fairchild subía y bajaba, mientras la máquina buscaba mantener su elevación. Finalmente, la causa del siniestro fue el incendio del motor izquierdo de la nave.

Las hordas de curiosos que saqueaban lo que quedó del vuelo 304, fueron disminuyendo después de la llamada de atención hecha por El Día. Aeronor dejó de operar en 1986, debido al mal estado de su flota. Las imágenes que registró Guillermo Muñoz fueron emitidas por Ocho Visión a nivel regional y por Teletrece, a nivel nacional.

Esta tragedia aérea marcó a fuego a la comunidad serenense, coquimbana y al país entero, siendo la más grande que haya ocurrido en el territorio nacional, hasta el 2 de septiembre de 2011, formando parte de los recuerdos de una generación.

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4 comentarios en “La tragedia del Aeronor en La Serena

  1. Un error, Margarita Contreras no era hermana de Maria Contreras. La primera viajaba a celebrar su aniversario de matrimonio, sola. Era de Concepcion y falleció dejando 3 hijas.

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